
Voy a empezar a poner todo al día de nuevo. Al menos hasta que decida el rumbo que decido tomar con el blog. Creo que ha pasado la época del diario para darle otro toque un poco más filosófico-personal que al fin y al cabo ha sido el objetivo de siempre. Siempre se me ha pasado por la cabeza el temor de que algún día alguien pueda emplear todos estos bytes ordenados por y para mi con fines de hacerme algún mal.
De momento creo que no me he ganado ningún enemigo así, pero el tiempo me empieza a hacer desconfiado y creo que sería hora de llevar todo esto a un terreno más impersonal aunque no creo que sea muy diferente del grado de intimidad - mucho, creerme - que he guardado siempre pese a ser un blog en el que cuento mi vida.
Bueno, a lo que iba. No se por donde empezar todo lo acumulado. Quizá por contar que de nuevo me veo envuelto en una mudanza. Voy para record. 8 casas en 23 años y esperemos que la cuenta pare en la novena que será - si todo sigue como hasta ahora - la que nos darán a mi chica y a mi dentro de más o menos dos años.
Toda aquella estabilidad que me prometí tan feliz hace un año y pico se ha ido a la mierda estos meses. Motivo más que suficiente para hacerme mierda de nuevo moral y psicologicamente. Y es que, como comenté hace unos post, es peor cuando tus problemas no son tuyos.
Por primera vez me llegué a creer cuando traje mis cosas a Alcalá que sería la última. Que aquí moririan todos aquellos cachivaches de cuando era crío, mi colección de tebeos y mis idioteces despreocupadas. Me lo tragué hasta el fondo y la realidad es que un año y poco después estoy de nuevo con todos mis cacharros en cajas en otra casa y una mudanza a medio hacer y el doble de problemas que antes.
El motivo, los hechos, son mera historia. Alargar lo inevitable, arrastrar los lastres, hacer las cosas mal y terminarlas peor. Es la vida que nos toca y no nos queda otra que bailarla como nos viene. En medio siempre mis hermanos y yo, mi hermano tirando del carro, siempre tirando del carro, sacandonos una y otra vez y asumiendo un papel que no tendría que ser el suyo.
Son mis últimas horas en esta casa y me he vuelto insensible a todo. Mi parte racional me hace interpretar mi papel en esta obra y acallar la parte irracional que hace días que habría tirado millas hacia no se donde.
En unos días empezaremos otro ciclo más. Ya digo ciclo porque no quiero caer en el error de siempre.
Ahora sólo es cuestión de ver si este se alarga hasta que tenga algo de control en mi vida.
Saludos y hasta mañana.
Hace un año: No escribíEtiquetas: Personal