#1 La de la impresora fotográfica.

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Proyecto Yogurlado

[Entrada original publicada el 31 de Mayo de 2016 en elyogurlado.es]

Una de las historias más inverosímiles que recuerdo tras el mostrador fue la del que vino a comprar una impresora fotográfica. Es una historia tan rocambolesca y surrealista que de no haber testigos como los hubo ni yo mismo estaría seguro ahora de que fuera real.

Entró un tipo buscando una impresora fotográfica. El matiz de «fotográfica» me hizo llevarle hacia algo más especializado aunque mis explicaciones detalladas sobre DPIs, formatos de papel y demás parecían importarle un bledo ya que él se empecinó en la multifunción más básica que teníamos en el escaparate.

Pese a explicarle que si andaba buscando una «impresora fotográfica» el inicio de gama de las multifunción de HP no era lo más adecuado (no recuerdo qué modelo era, pero por aquel entonces alguna F380 o similar) el tema se zanjó con un «Pero bueno, aunque no sea la mejor, ¿servirá igualmente para fotografías, no?» que con mi respuesta de «Hombre, fotografías va a poder imprimir, sí, claro» dio paso a la correspondiente venta.

Creo que fue el mismo día o si no como mucho al siguiente cuando aparece el mismo cliente por la puerta, impresora en mano, sin embalajes, cables, ni alimentador, diciendo que venía a devolverla porque no conseguía hacerla funcionar.

Le explico que para poder devolverla necesitaría que estuviese en su embalaje original con todos sus accesorios pero que por supuesto me ofrecía a intentar resolver el misterio de porqué no conseguía hacerla funcionar y en caso de que fuese un problema de la máquina se la sustituiría si ningún tipo de problema.

Intenté investigar un poco más sobre cuál era el problema del cliente con la impresora y su respuesta fue que «no conseguía hacer fotografías». Intenté repasar con él los pasos básicos.

#Iván: ¿Ha instalado el CD que venía con la impresora y posteriormente ha conectado el cable?

#Cliente: Ah, no, no yo sólo quería hacer fotografías directamente.

#Iván: [No me paro a pensar lo que él considera «hacer fotografías directamente, craso error] Para ello primero hay que conectar la máquina y después desde el PC imprimirlas, no es una máquina autónoma.

[Procedo a instalar y conectar la impresora en el PC de pruebas y saco una copia de un texto y luego una foto de las de prueba de Windows]

#Iván: Ve, una vez conectada, funciona sin problema.

#Cliente: Ya, pero yo quiero hacer fotografías, ¿cómo puedo hacerlas?

#Iván: No le entiendo caballero, como puede observar aquí he imprimido una fotografía, ahora sólo tiene que hacer lo propio en su ordenador y elegir sus fotografías en su ordenador.

#Cliente: No, pero yo las fotos no las tengo hechas todavía, yo las quiero hacer.

[Creo que fue en este instante cuando me empecé a percatar que el buen hombre pretendía hacer fotos, literal, con la impresora, que no era una manera muy rara de referirse a imprimir fotos. Quería utilizar la impresora de cámara!!!]

#Iván: Pero vamos a ver, creo que se equivoca, una impresora sirve para sacar copias en papel, con una impresora no se pueden tomar fotos como con una cámara.

[En estos momentos el cliente se me quedó mirando como con un montón de conceptos rondándole por la cabeza de forma confusa. Algún intento de decirme algo y unos incómodos segundos en los que vi por el rabillo del ojo a mi compañero en el interior del servicio técnico con una cara de gilipollas similar a la que debía tener yo en esos momentos]

#Cliente: Bueno….vale…p…pues…pues ya pruebo yo en casa…y…ya pruebo yo en casa y te digo algo si eso.

Desconecté la impresora del PC con un silencio sepulcral e incapaz de disminuir el tamaño de mis ojos que en ese momento estaban abiertos como platos. El cliente la cogió y mientras se giraba con ella sólo acertó a decir mientras abría la puerta «¿Te debo algo?» a lo que contesté el «No, no es nada» de rigor mientras miraba al infinito por el escaparate desde el mostrador.

Me metí al servicio técnico y me senté en el sillón mientras observaba que mi compañero ya había pasado el estado inicial de shock para entrar en la fase de risas.

#Técnico2: No me jodas ¡¡Cómo están las cabezas!!. ¿en serio pretendía…?

#Iván: … ¿Hacer fotos con una impresora a lo Polaroid? Sí, sí, eso me temo…

Por fin nos entró la risa a los dos, me costó, aunque ayudó ver cómo mi compañero cogía una de las impresoras que teníamos en el servicio técnico y la intentaba usar a modo de cámara demostrando la poca ergonomía y la incomodidad del invento.

Sin él de testigo nadie me hubiese creído cuando conté la historia al resto de la gente.

Para siempre quedarán las dudas de cómo quería utilizarla, por dónde creía que le venía la alimentación, por dónde tomaba la impresora la foto ¿por el escaner?. O si simplemente fui víctima de una cámara oculta que nunca vio la luz (durante años lo pensé).

Sea como fuere nunca más volví a ver a aquel cliente ni a su impresora. No sé si llegó a imprimir un triste folio o si acabó en el contenedor de la esquina tras salir de la tienda. No sé si aprendió a utilizarla o la revendió en Cashconverters. Pero al menos me consuela que resolví su duda…o eso espero.

Saludos, e intentad no romper muchas cosas.

Iván Torres

Sysadmin retrogeek. De pequeño soñaba con pilotar un X-Wing, jugar al fútbol como Tom Baker y conocer a Shiryu del Dragón.

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