Regalos promocionales: Danone (Parte 1)


En los años 90 ser niño e ir al supermercado con tus padres no era tarea sencilla. En una época en la que todo valía a nivel de marketing, las marcas se afanaban en ganar los corazoncitos de los infantes con la táctica más antigua que se conoce: el soborno.

Así pues, los caprichos con los que te ponías caparra con tus padres para que acabasen en el carro, solían tener un interés oculto. Que probablemente te daba igual si en tu casa se lavaba la ropa con Luzil o con Dixan, pero si este último incluía pegatinas de «El coche fantástico» pues hacías campaña por él como si te fuese la vida en ello.

Me atrevería a decir que el rey de los regalos fue Danone. Y es que durante muchos años, las compras de los packs de yogures incluían algún objeto promocional, y muchos de ellos han quedado en la memoria de los que ya vamos chutando al larguero de los 40.

Es preciso y necesario que haga este repaso por aquellos míticos regalos de Danone. Además soy persona acreditada para ello ya que, niño privilegiado donde los hubiera, mi padre trabajó un tiempo repartiendo mercancía los fines de semana a los supermercados Sabeco, y yo le acompañaba algunas veces. Me tenía ganado al repartidor de Danone y cada vez que me veía me soltaba el regalo del momento a puñados (si se regalaba un Cobi de goma, pues me soltaba 10 o 12 cobis). Imaginad…era el puto rey del mambo.

Así pues, y sin más demora…vamos con, previsiblemente habrá más, la primera parte de los regalos de Danone:

LOS FRUTISERVILLETEROS


Puede que los más jóvenes hayáis descubierto alguno de estos por casa y no sepáis su origen. Lo cierto es que rara era la casa de los 90 en los que no había un Frutiservilletero. Nosotros, gracias a los mencionados contactos con el tipo de Danone, teníamos un juego completo en cada casa. Hasta mis abuelos tenían sus servilletas sujetas por este icono kitsch.

Y es que yo ya no veo frutas, yo ahí veo personas. La piña era mi hermana, la pera mi madre, mi hermano el limón y yo los plátanos. Luego había frutas comodín, que pululaban por el cajón esperando que algún nuevo miembro político de la familia se ganase el galón. En los 90 no eras bienvenido a una familia cuando tu suegro dejaba de mirarte con ojos asesinos, sabías que habías entrado en la familia cuando te asignaban un Frutiservilletero.

LA FRUTI PIZARRA


Sí, otro regalo que empezaba por «Fruti». Todo era muy fruti en los 90. Las pizarras mágicas eran tecnología de la NASA. Consistían en unos trozos pequeños de cartón brillante con forma de fruta (Fresa, limón, uva y plátanos) que por encima llevaban una lámina transparente de color. Cuando pasabas la uña por encima, escribías en el color de la lámina. Para borrarla sólo tenías que despegar las dos partes y vuelta a empezar.

Como invento era lo más, pero una superficie tan pequeña daba para poco. Como mucho para escribir «cola» una par de veces y borrarlo riéndote entre dientes porque no te habían pillado. Además a los 10 o 12 usos, el plástico de color se quedaba hecho un guiñapo, ya casi no escribía y se despegaba el uno del otro acabando en la basura más pronto que tarde.

Hace pocos años mi madre rescató del trastero un puñado de Fruti-Pizarras sin estrenar y se las dio a mi hija y a mis sobrinas, que jugaron con ellas 20 segundos antes de preguntarse dónde leches estaba la gracia de aquello teniendo un iPad.

LOS FRUTIÑECOS


Efectivamente, otro regalo de la gama «Fruti». De hecho diría que estos fueron los primeros.

No había mucho misterio, eran unas figuras de plástico duro (no habíamos llegado aún al concepto de Goma de Borrar como regalo promocional) que se ponían en la punta de los lápices y poco más. Los había con forma de limón, pera, fresa y plátano.

Un objeto 100% postureo y 0% útil. En los pocos lápices que lo podías encajar (casi a martillazos porque el agujero era ridículamente pequeño) resultaba tan pesado que era incómodo escribir con él. Era el típico objeto que lo guardabas en una lata de galletas danesas junto con otros juguetes inclasificables y un día se caía detrás de la librería para ser rescatado en una mudanza 12 años después.

LOS DEDOÑECOS


Me gusta pensar que la división de I+D del departamento de regalos promocionales de Danone se encontraba buscando una solución al agujero diminuto de los Frutiñecos cuando se les fue de la mano e hicieron un agujero suficiente para que cupiese un dedo de niño y como había que tirar para delante, lo llamaron «Dedoñeco».

Que tampoco entiendo muy bien ese giro de 180º para irnos de las Frutis a los animales salvajes, pero ancha es Castilla y Danone empezó a regalar estas piezas de plástico con forma de tiburón, león, elefante y mono.

El problema es que si bien, teníamos un agujero excesivamente grande en este caso para meter un lápiz o rotulador, seguíamos quedándonos cortos para el objetivo que nos ocupaba y es que, sin ser yo niño de dedos gordos, recuerdo que no era para nada cómodo calzarse los dedoñecos, además que su composición de plástico semi-rígido era una elección arriesgada pues hacía ventosa y alguna vez nos vimos cerca de hacer la comunión con un elefante en el dedo anular.

No tengo pruebas pero tampoco dudas, que siguiendo con el intento de agrandar el agujero, acabaron diseñando los Frutiservilleteros, pero no es cuestión de abrir ese melón.

Estos son los 4 primeros regalos, no por ello los más famosos, ya que hay algunos muy míticos. Dejamos aquí la primera parte, y os emplazo a seguir a este humilde blogero en sucesivas entregas.

Mientras tanto podéis decirme en comentarios qué fruta erais o si tuvisteis que recurrir a la cirugía para extraeros un dedoñeco del meñique.

Saludos y hasta mañana!

Iván Torres

Sysadmin retrogeek. De pequeño soñaba con pilotar un X-Wing, jugar al fútbol como Tom Baker y conocer a Shiryu del Dragón.

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2 respuestas

  1. Mis padres aún tienen y usan los servilleteros. Cada uno teníamos asignada una fruta INTOCABLE. La pizarra la usábamos para enredar pero acabo hecha mierda. Los dedoñecos aún andan por ahí en algún cajón.
    A mi de sabor siempre me molaron más los YOPLAIT, además tenían pegatinas. Y una vez hasta creo que regalaron unos sucedáneos de Clicks. No se, está todo muy borroso 🤣

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