Productos que ya no saben como antes

Nunca hagáis la compra con hambre. Es un consejo que dan los expertos y una realidad como un templo. Pero es que no me quedaban más narices que ir a comprar nada más salir de trabajar, sin merendar, ahí a lo loco. Y entre estantería y estantería he puesto mis ojos en un paquete de Círculo Rojo, el mítico bollo de Bimbo, para zampármelo a cara de perro en el coche cuando terminase de comprar.

Cuando por fin ha llegado tan ansiado momento, he recibido un puñetazo de realidad: el último bastión, el último bollo EGBero que quedaba intacto, ha sucumbido. Lo han cambiado. Ya no nos queda nada. Sólo esperar la muerte en medio de un tazón de leche de soja con copos de espelta.

Abrí este blog con la promesa de que hablaría acerca de que el Bollycao no sabe igual desde que lo hacen con grasa vegetal. Creo que ha llegado el momento de listar aquellos alimentos que perdimos por el camino y nunca fueron los mismos.

CIRCULO ROJO DE BIMBO

Enmarcaré esta foto y la acariciaré cada noche pensando en lo efímero de tu existencia…

Pongo una foto de cuando aún éramos felices. De cuando pensábamos que nada cambiaría, de cuando disfrutábamos ignorantes de lo que venía.

Ahora en serio ¿¿Qué ha pasado, Bimbo?? Una pandemia de nada y cuando vuelvo a comprar mis Círculo Rojo de toda la vida, han cambiado.

Los originales, en su paquete de cuatro, con su bandejita de corchopán, grasienta como el trapo de un taller de barrio, esa textura consistente, chocolate denso y sabroso, el Twinkie español..¿¿Dónde ha quedado eso??

Por el mismo precio nos quitan una unidad, ahora vienen tres en paquetes individuales, más pequeños, el bizcocho tiene una textura horrible y el chocolate…es que no se merece ni el apelativo de chocolate, es una especie de líquido con sabor a gomina.

Es una pérdida para la que no estaba preparado, el último bastión, la última razón para pensar que todavía quedaba esperanza. Adiós fiel amigo, mis ardores de estómago nunca volverán a ser lo mismo.

BOLLYCAO

El auténtico, si hasta ellos lo decían. Nos estaban preparando para lo que vendría 10 años después y no nos enteramos.


Te compadezco si eres de los que no probó un Bollycao auténtico. Y por auténtico digo el de finales de los 80 y primeros 90…el auténtico.

Se distinguía porque no necesitabas abrir el sobre del cromo para saber qué Toi te había tocado, lo veías gracias a que la grasa había vuelto transparente todo con lo que había tenido contacto. De hecho si lo dejabas en la mochila más de un día, te volvía transparente hasta el libro de naturales.

Era la época de los Tois, la ventana mágica y las caricaturas de futbolistas. Tenía punch, tenía sabor y rascaba la garganta cuando bajaba.

Dicen las malas lenguas que el cambio vino cuando se dejó de usar manteca de cerdo en su elaboración para usar grasas vegetales. Salvamos unos cuantos corazones de infartos prematuros, pero perdimos un icono EGBero.

Además también cambiaron el chocolate y le pusieron la misma guarrada con sabor a almohada que en los nuevos Circulo Rojo, esa especie de sirope de chocolate apestosa. Todo mal.

DONETTES

No he encontrado otra foto del paquete de 3 Donettes. Casi un Expediente X como la Nocilla de Fresa.

There was a time…en el que los Donettes venían en paquetes de tres, e iban apoyados sobre una pegatina llamada «La tira adhesiva de Donettes» que con sus imágenes cómicas y chistes forraba carpetas en los colegios españoles disputándose el trono con los recortes de la SuperPOP.

Pero al margen de eso, era un tiempo en el que los Donettes estaban buenos. Buenos de verdad. Es de justicia reconocer que Donettes es de la bollería industrial que mejor ha llevado su reconversión, pero lo de los Donettes originales era otro rollo.

El chocolate era más suave que el actual y la masa tenía un toque más ácido pero en conjunto era un manjar de dioses. Supongo que al igual que con el Bollycao, el quitar de la receta original elementos que hoy están prohibidos hasta para el ganado tiene que ver, pero es una pena no poder volver a disfrutar de aquel sabor.

PRODUCTOS PANRICO EN GENERAL

Si Pavlov rediseñase su experimento conmigo, podría utilizar perfectamente una bandeja de Donuts.

En este punto del post alguno estará preguntando qué pasa con los Donuts. Los meto en un apartado donde incluyo a todos los productos Panrico en general.

Y es que los más viejunos recordaréis que los míticos productos de Panrico (Donuts, Cuernos, Cañas, Susos…) llegaban a nuestras papelerías de confianza en unas bandejas amarillas como las de la foto y se pegaban toda la mañana ahí, al aire, mientras iban desapareciendo. El dependiente te lo envolvía en un papel marrón y cada día, el repartidor de Panrico traía los Donuts del día y se llevaba todo el género del día anterior.

Y para no variar la línea del post…estaban buenísimos. Todo. Los Donuts con ese sabor, esa capa de azucar cristalizada. Los de chocolate buenísimos también. Los cuernos rellenos de crema, algo de otro mundo. Las cañas. Todo llevaba en la parte de abajo la inscripción «Donuts» grabada en el chocolate.

Posteriormente y supongo que por temas de sanidad, los Donuts se empaquetaron en los actuales envases de plástico y el resto de bollería derivó en lo que hoy es la gama de productos Qe! (Caña, triángulos, palmeras…) pero que no es ni la sombra de aquellas maravillas que había dejado el repartidor de Donuts a la intemperie en la puerta de la papelería del barrio, junto a la pila de periódicos esperando a que su propietario levantase la persiana.

Con el paso de los años han ido cayendo en batalla cientos de productos que no recuperaremos. Nunca sabremos qué porcentaje de culpa tiene el cambio de ingredientes y qué porcentaje el cambio de nuestro exquisito paladar. Pero que me han cambiado los Circulo Rojo es una realidad. Y no te lo perdonaré jamás, Bimbo. Jamás.

Saludos y hasta mañana!


36. Zaragozano. Sysadmin. Geek. Freak. De pequeño soñaba con pilotar un X-Wing, jugar a fútbol como Tom Baker y conocer a Shiryu del Dragón. Aquí cuento cosas sobre los 90, algo de tecnología y videojuegos.

1 respuesta

  1. En pleno apogeo del Bollycao (años 80) andaba yo cumpliendo con la patria en Burgos y te puedo asegurar que todos los días de aquél servicio militar, merendé varios (2,3,4…) de esos bollitos maravillosos.
    El azar me deparó el ser uno de los responsables de la cantina de la compañía y como solo había ese manjar para llenar el estómago de sólido (El líquido era cerveza) pues a coleccionar TOIS.
    ¡¡¡¡¡QUE BUENOS ESTABAN!!!!

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